Josselyn dejó escapar un suspiro.
Estaba allí otra vez. La sala de audiencias del reino, llena de murmullos.
Los nobles se sentaban en filas, vestidos con sus mejores galas, pero ninguno parecía realmente tranquilo. Sus miradas se cruzaban entre sí. Voces bajas llenaban el ambiente.
Al fondo del salón, el trono se alzaba imponente.
Y allí—el Rey estaba sentado. Su rostro sereno. Demasiado sereno, considerando que su único hijo, el heredero al trono, estaba a punto de ser juzgado por un rumor at