—¿Sabes que una sola gota de miel puede considerarse veneno en este palacio? —susurró Yorick.Josselyn apresuró el paso, intentando igualar la larga zancada de Yorick.—Es imposible —Josselyn casi se detuvo—. Si no ajusto el sabor, temo que la Reina piense que intento envenenarla.Giró el rostro hacia Yorick, esperando su respuesta. En el palacio, Yorick era considerado joven para ser médico, pero su habilidad para preparar remedios herbales hacía que todos se sometieran a su criterio.Yorick asintió, comprensivo.—Bien.Su mano estuvo a punto de rozar el cabello de Josselyn, un gesto suave y casi reflejo, pero se detuvo cuando una voz los llamó.—Josselyn.La voz fría resonó en el corredor.Los pasos de Josselyn se detuvieron. Al final del pasillo, frente a la puerta de la habitación de la Reina, Killian estaba de pie, con una mirada ardiente.—Eres muy lenta.El tono era frío. Demasiado tranquilo, pero no así su mirada. Killian lanzó una breve mirada a Yorick, más prolongada de lo n
Leer más