—El Príncipe Heredero…
—Entonces es cierto… ¿él es el culpable?
—Siempre ha sido frío… quizá lo planeó desde hace tiempo…
Los susurros ya no intentaban ocultarse.
Si ayer solo fluían en silencio tras los muros de mármol, hoy esas voces comenzaban a salir, aunque aún a medias contenidas.
Josselyn estaba de pie al final de la gran escalera, escuchando sin querer escuchar realmente.
No necesitaba acercarse para saber de quién hablaban.
Killian.
Ese nombre ahora recorría todo el palacio, no como el