El Refugio Verde ya no era solo un pequeño proyecto familiar. Se había convertido en una de las reservas ecológicas más importantes del Caribe, visitada por miles de personas cada año.
Valeria, con sesenta y tres años, caminaba lentamente por el sendero principal tomada de la mano de Mateo. Su cabello era completamente blanco y lo llevaba en un moño bajo, como siempre le gustó. Mateo, de sesenta y siete años, todavía tenía esa misma mirada protectora que tenía la noche que la encontró bajo la l