Amaia Domínguez García
Puebla, México
Estaba impresionada gratamente con las hermosas vistas del hotel y más porque ya había llegado la noche, Axel me tomó de la cintura y salimos al balcón para ver las estrellas y deleitarnos con ese espectáculo hermoso. Me sentía feliz, siendo abrazada por la espalda por mi amado Axel y relajándome por completo pegada a él.
–Axel, mi amor me duele mucho ver tan triste a la güera – Le dije – Es que, siento que ella quisiera compartir este viaje en pareja, tal