Capítulo 329
Axel Vega Lazcano
Mexicali, Baja California, México
Yo era, por mucho, el hombre más feliz del mundo, todos los fines de semana cuando me iba a Mexicali para ver a Amaia. No me importaba nada, ni el gasto, ni el tiempo, ni nada que me representara el esfuerzo de ir a verla, y ni siquiera era un esfuerzo para mí. Sentía y más que nada, sabía que todos los sacrificios que hacía por Amaia, bien valían la pena en el momento que llegaba a Mexicali y que ella me esperaba en ese lugar que