Axel Vega Lazcano
Puebla, México
El botones bajó el equipaje y yo tomé de la mano a Amaia para irnos a instalar a nuestra habitación de súper lujo que yo estaba seguro de que le iba a encantar, llegando ahí le di una propina generosa al botones y abrí la puerta de la habitación.
–Cariño, ya estamos en nuestra habitación – La besé dulcemente – Te amo, Amaia. Espero que te guste mucho, esto que elegí pensando en ti.
Esperé a ver cuáles eran sus impresiones del lugar y no me había equivocado, sus