Capítulo 48 —Refugio y revelación
La puerta del penhouse se abrió sin preambulos. Román y Aylin estaban allí, esperando con una urgencia que no lograban disimular. Apenas Dante cruzó el umbral, Aylin se adelantó con paso rápido, pero se detuvo en seco al ver la palidez de su hijo. Román, con esa presencia imponente que lo definía, se cuadró a un lado, su mirada analizando cada detalle del estado de Dante con una severidad que no escondía el alivio.
—Te dieron el alta, que locura —dijo Aylin, ext