Capítulo 46 —Cuentas pendientes
El ambiente en la habitación se había suavizado, aunque no lo suficiente para borrar la cautela de Ivanka. Aylin y Román, con esa habilidad innata de quienes dominan el espacio, habían logrado convertir la clínica en un rincón casi acogedor, pero Dante conocía bien la mirada de Ivanka. Sus hombros, aún tensos, y la forma en que sus ojos seguían analizando cada movimiento de Román, delataban que necesitaba salir de ahí. La fragilidad de la joven, ese miedo que inte