Capítulo 19 —El idioma de las pantallas
El amanecer en se filtró por los ventanales del penthouse en una franja grisácea y fría. Faltaban pocos minutos para las seis de la mañana cuando Dante ya se encontraba de pie en el salón principal, con una taza de café negro en la mano y la mirada puesta en el horizonte de rascacielos. No había dormido bien; la conversación del día anterior con el doctor Moreira y la imagen de Ivanka, desmoronada por el trauma y refugiándose en un silencio que ahora sabía