La crisis en Winchester había sido controlado, al menos por el momento. Ian había llegado a su oficina el día anterior como un huracán de categoría cinco, desmantelando la absurda junta de Julián y congelando los fondos de la división de su hermano como castigo. Sin embargo, el veneno de los rumores sobre la "inestabilidad física y mental" del CEO ya había infectado los pasillos de la empresa. Ian sabía que las palabras no eran suficientes para limpiar su imagen; en el mundo de la élite, las ap