Perspectiva de Miranda
Cinco años. Ese era el tiempo exacto que había transcurrido desde que decidimos que jamás volveríamos a ser piezas en el tablero de ninguna corporación.
La luz ambarina del atardecer se filtraba por los inmensos ventanales de la sede principal de Sinclair & De la Vega en Manhattan. Me encontraba en mi despacho privado, inmersa en la creación de un collage digital de estilo scrapbook que serviría como portada y concepto visual para nuestro libro retrospectivo de aniver