Todos fueron llevados afuera, en el centro del claro, en ese lugar donde muchas ceremonias y castigos fueron ejecutados frente a los ojos de la manada y de la luna.
Ahora era el momento de devolver todo el mal que habían hecho y para eso, tanto Freya, como cada uno de los ancianos, fueron llevados, incluso algunos fueron a empujones, en una hilera que los llevaba hacia el centro del claro, frente a los ojos de todos.
Así comenzó el juicio, sin ceremonia, sin símbolos, sin rituales, solo con l