Una sonrisa se dibujó en el rostro de Albert, en sus ojos brillaban la esperanza y la emoción mientras apretaba los sobres en sus manos sintiendo algo de culpa.
— Megan, lo lamento… No te lo había dicho antes, no tuve oportunidad…
— ¿Qué cosa? — Ella lo miró extrañada.
— Yo… Pasé esa increíble noche contigo, te busqué por mucho tiempo… — Albert se acercó y levantó su mano libre para deslizar la punta de los dedos por la mejilla de Megan. — Y cuando descubrí lo de tu disfraz, quién eras en re