¿Cómo se le explicaba a una niña pequeña lo que sucedió entre Megan y Albert?, ¿el encuentro íntimo que tuvo ella con un desconocido, quien nunca supo de la existencia de su propia hija?
Por más que Megan lo pensaba, no había manera de decirlo, por lo menos no en ese momento.
— No, no, no, cielo, no digas eso, tu papi nunca se olvidaría de ti, yo… Ya te lo dije, todo fue una confusión… — Explicó Megan con toda la dulzura del mundo, al tiempo que veía como los ojos de April se cristalizaban.