POV ALEXANDRA
No recuerdo el trayecto, el mundo se convirtió en un borrón de luces de neón y el sonido rítmico del vehículo contra el asfalto, recuperé la conciencia de mi propio cuerpo cuando la puerta del apartamento se cerró detrás de mí, dejando fuera el eco de la gala y el fantasma de Damián.
Entonces sucedió, las piernas me fallaron convirtiéndose en agua y me desplomé contra el suelo de madera. El aire desapareció como si alguien hubiera cortado el oxígeno de la habitación y las lágrimas