POV KATTE
Reconocía el trabajo bien hecho cuando lo veía, independientemente de quién lo hiciera y Damián Varela hacía bien su trabajo.
Sus análisis legales eran sólido, su lectura del entorno era precisa y su capacidad para moverse entre los socios del proyecto con una discreción que no generaba fricciones había resultado, de hecho, más útil de lo que esperaba cuando tomé la decisión de traerlo.
El problema era que no lo había traído para eso.
Lo cité el miércoles a las seis de la tarde en la