POV Adrián
La crisis de la filial llevaba doce días controlada pero no resuelta, en pocas palabras el incendio estaba contenido pero las brasas seguían calientes.
Me había instalado en la sede de Madrid con la sistema que siempre me había funcionado; identificar el origen exacto del problema, eliminar los elementos que lo sostenían y reconstruir desde una base limpia. Los tres socios estaban desvinculados, los contratos fraudulentos anulados, lo que quedaba era el proceso de auditoría interna y