El silencio se estiró entre ellos en la penumbra de la suite en Veracruz, denso y cargado con las preguntas sin respuesta de Yago. Nant sintió el peso de sus palabras, la necesidad de verdad en su voz, tan rara en un hombre que siempre parecía impenetrable. Su corazón latía con fuerza mientras procesaba la vulnerabilidad de Yago, esa grieta en su armadura que él tan pocas veces permitía que se viera.
Se quedó callada por un instante, apenas respirando, buscando las palabras exactas, aquellas qu