El Día de la Junta de Socios había llegado, y la sede de CIRSA Puebla se había transformado en un circo mediático. La filtración orquestada por Diana había asegurado una asistencia masiva de la prensa nacional, con camarógrafos y reporteros agazapados, listos para capturar cada gesto de la estirpe Castillo.
En el interior, la Sala de Juntas Principal estaba repleta. Los accionistas, personal corporativo y el Consejo Directivo ya esperaban en un silencio cargado de expectativas. Entre ellos se e