La propuesta de Yago sobre la venta de los autos de lujo dejó a Diana y Ludwig en un estado de shock y furia. Pero Yago no había terminado. Su visita nocturna al Country Club no era solo para discutir vehículos. Su objetivo era desmantelar por completo las viejas estructuras de poder y exponer la corrupción subyacente.
—Y eso no es todo, padre —continuó Yago, su voz inmutable, como un fiscal presentando pruebas irrefutables. Se giró ligeramente hacia Diana, aunque su mirada seguía fijada en el