Mientras Yago, Ludwig y Theresia se enfrascaban en la tensa junta de emergencia de CIRSA en Lomas de Angelópolis, Puebla, luchando por la supervivencia financiera del imperio familiar, a solo unos kilómetros de distancia, en la casa de Nant, se libraba una batalla distinta, pero no menos devastadora. El eco de las voces de sus padres, Clara y Daniel, se filtraba por las paredes hasta la habitación de Nant, donde ella y su hermana menor, Emilia, intentaban hallar un refugio, aunque frágil.
Clara