Alec se había preparado para dormir. Se metió en la cama junto a su mujer, pero todavía sin conciliar el sueño. Miranda tampoco se había dormido del todo; estaba medio despierta, pero saber que el hombre ya estaba a su lado hizo que su sueño se esfumara abruptamente.
—Quiero que el día de mañana vayas con el chofer a una tienda y compres algo adecuado para el evento —le dijo Alec. Su voz era grave—. Ten en cuenta que debe ser un vestido bastante recatado y, si pudiera sugerir un color, elige al