—Alec, hay algo que me preocupa —comenzó a decir Miranda con sinceridad. El hombre se detuvo, capturando su atención.
—¿Cuál es la inquietud que tienes en este momento, Miranda? Habla de una vez por todas.
—Pienso en tu hijo. Tu propio hijo no debería enterarse de estas cosas de golpe. Podría confundirlo. Es un pequeño, así que pienso que antes de exponerlo ante los medios y, peor, en toda esta mentira, creo que deberías hablar con él. Explicarle la situación, al menos ser sutil. Y tampoco recu