132

—Lo entiendo, papá. Aún así, las extraño demasiado —continuó diciendo el niño, con esa vocecita que se clavaba en el alma de Alec.

Alec tragó el nudo en su garganta y forzó una sonrisa reconfortante.

—Creo que es mejor que te vayas a la cama. Ven, yo te voy a leer un cuento esta noche.

—¿Está bien? —El niño sonrió un poco, ligeramente más animado.

El hombre se sintió un poco más tranquilo al ver ese cambio. Se dirigieron a la habitación de Edward. El niño se lavó los dientes, se secó la cara
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP