LUCIEN
Después de varios días estar fuera, llegué a la manada donde todos me observan en silencio y con miradas complicadas.
Subí directo a mi habitación para darme un baño largo mientras dejaba que el agua lavara mi creciente intranquilidad y frustración.
Una vez que llegué a mi oficina, Axiel entró con las manos apretadas en la espalda.
—Habla.
—Lucien, es Ben.
Alcé la vista rápidamente mientras dejaba salir mi dominio Alfa.
Axiel pasó saliva antes de bajar la cabeza.