VICTORIA
Después de tanto correr, agotados, cansados, llegamos a una pequeña manada en el corazón de la nada.
Me bajé del lomo de Arthur, por fin después de mucho al menos supe el nombre del beta de Daniel.
Las casas fueron construidas con barro, las calles eran de tierra y en algunas partes de asfalto.
Parece que en algún tiempo atrás fue una bonita manada en dónde podías alejarte y desconectarte del mundo entero.
Caminamos hacia esta y pude notar cimientos de construcciones que por