DANIEL
—Ahora debes aceptar mi rechazo y así ambos seremos libres.
—Yo… —sus ojos comenzaron a llenarse de lágrimas, pero esa sonrisa de resignación fue lo que me hizo sentir que la estaba perdiendo.
—Yo… aún no estoy listo Kara, posiblemente lo mejor sea que… lo terminemos después de la fiesta.
Ella solo asintió, dio la vuelta y comenzó a alejarse tambaleándose.
Abrió la puerta y ya su beta estaba esperándola. Cuando él la tocó Kaden y yo perdimos el control y nos apresuramos a