Cuando Jaden lanzó su advertencia, el guardia regresó caminando a paso veloz, esta vez flanqueado por varios hombres en uniformes oscuros. Sus zapatos lustrados repiqueteaban rítmicamente sobre el piso, pero el hombre que los lideraba acaparaba toda la atención.
El Capitán Kelvin.
Los anchos hombros del hombre y su postura marcial hacían que las cabezas se giraran a su paso. Avanzaba con una actitud indescifrable, hasta que su mirada se posó en Jaden.
Kelvin se detuvo en seco, a medio paso. Se