Capítulo 24. Perder el control.
Shane Robinson.
Los ojos de Ivanna están sobre mí incluso cuando los aplausos no dejan de escucharse. Ella tiene el apoyo del equipo de expertos, del alcalde, del presidente del banco y de gran parte de los hombres que aquí están para “competir” con un modelo de negocio que no pueden igualar. Lo sabe.
Su mirada refulge, me reta levantando levemente su barbilla. Mantengo mi mano alzada, incapaz de ocultar el rastro de sonrisa que quiere abrirse paso. Tengo que hacer esto o acabaré quemándome