Capítulo LIII: La Red Invisible.
El silencio en el nivel -5 de la Torre Thorne no era un silencio ordinario. Era una presión física, un vacío de sonido que parecía succionar el oxígeno de los pulmones. Alexander Thorne sostenía la linterna táctica con una mano que, por primera vez en años, mostraba un levísimo temblor. A su lado, Sofía caminaba con una calma que contrastaba con la agitación de él; tras su encuentro con Camila en el estacionamiento, algo en ella se había templado definitivamente. Ya no era la mujer que esperaba