Días después, la ciudad parecía rendirse ante el resurgimiento de Imperial Textiles. Los titulares de prensa ya no hablaban de la debacle que amenazaba con el cierre de una empresa que ha sido aparte de su historia, y el escándalo de alcoba o venenos silenciosos que protagonizaron Lysandra y Adrian, sino de una reestructuración financiera que rozaba lo milagroso. Lysandra Valerius caminó por el vestíbulo de la empresa que su madre fundó, sintiendo que el mármol negro bajo sus pies ya no era una