*—Uriel:
Volvía al primer cuadrante… o quizás, en el fondo, nunca había salido de ahí.
Hace unos días, Uriel se llevó la sorpresa de ver a Danny y a Erika besándose como si nada, como si él nunca hubiese existido. Como si no hubiera luchado con uñas y dientes para reconstruir algo entre ellos. En ese instante, supo que no podía más. Se rindió. Estaba cansado de correr tras alguien que solo sabía darle la espalda, de intentar salvarle la vida a quien ya había decidido vivirla sin él.
Todo