*—Danny:
Estaba perdidamente enamorado de Uriel.
Y no de ese amor suave, adolescente, que alguna vez lo estremeció en su juventud.
No. Esto era diferente. Era más profundo. Más crudo. Más urgente.
Lo pensaba a toda hora. En el trabajo. En la ducha. Cuando se iba a dormir. Y especialmente cuando lo tenía cerca. El simple roce de sus dedos, una sonrisa ladeada, la manera en que lo miraba cuando creía que Danny no se daba cuenta… todo en Uriel lo hacía desearlo de una forma que bordeaba lo