Estacioné y cargué a Mía para llevarla al penthouse mientras sentía que estaba a punto de estallar. A esta niña había tenido que soportarle las insolencias que nunca pensé dejar pasar a nadie. Así que apenas se despierte, lo primero que haré será tener una conversación seria y más le vale que ponga de su parte; si no, conocerá mi carácter, que estoy seguro de que no le agradará para nada. Creo que he tratado de ser condescendiente con ella, ya que esta situación tampoco es fácil para mí.
—Desper