Y agradezco mucho tu apreciación en cuanto a mi relación con Javier, pero eso es algo que no te incumbe, ¡yo soy quien decide lo que acepta y lo que no! Es obvio que hay una diferencia muy grande entre ustedes dos y también reconozco el tipo de “respeto” que tú me has dado. El problema es que no me interesa. ¡No me casaré contigo, no iré a casa de tu abuelo, no usaré la maldita ropa que me compraste, no quiero tener nada que ver contigo, ni hoy ni mañana ni nunca!
Y si para eso tengo que irme de