La tensión estaba entre nosotros porque él me atormentaba con su aura y esa mirada que tiene, así que comí en silencio y tratando de evitarlo lo más posible.
—Buenas tardes, Iván, tiempo sin verte, ¿cuándo vas al club?
—Las fulminé con la mirada, primero por tomarse el atrevimiento de acercarse a nuestra mesa y segundo por ignorar a Mia —Buenas tardes, señoritas, si mal no recuerdo, esta es la primera vez que se toman el atrevimiento de acercarse a mi mesa y espero que sea la última. ¡Están inte