¡Manuel! Gemí en su boca como consecuencia del beso que me estaba dando, Dios no tenía idea de que lo extrañaba tanto hasta ahora. Tengo que confesar que este hombre se llevó mi cordura desde la primera vez que me besó en Hawái, tanto así que termine en su cama, cosa que no había hecho con nadie más.
—escucharla gemir mi nombre era lo mejor de todo esto, mi intención nunca fue perdonar a Caro, por lo menos no tan rápido, pensaba ponerla a prueba un montón de tiempo más. Pero ha sido muy difícil