Hoy le daría una sorpresa a mi esposa, había alquilado una cabaña la cual decoraría con pétalos de rosas, allí tendríamos un fin de semana romántico. Estaba aprovechando que ella había estado de guardia día y noche porque ahora que comparte tanto tiempo conmigo en la empresa se sabe perfectamente mis horarios, no podría inventarle una excusa para desaparecer.
—estaba agotada, pero todos los pacientes estaban atendidos, así que pude ir a descansar tres horas antes de irme a casa… Cuando desperté