Los días han transcurrido y con ello llegó la rutina que hemos creado mi esposo y yo, en medio de toda esta tempestad, como aún no se solucionan los problemas de la empresa. Ambos hemos estado trabajando muy duro, yo por mi parte he dejado de hacer guardias de noche para poder compartir con Iván, así que a salir del trabajo voy a casa hago algo de comer y me voy a la empresa… Poco a poco ha ido aprendiendo sobre el manejo y me parece algo nuevo y emocionante, aunque soy una persona ajena a las