Cuando estábamos hablando, llegó mi asistente y nos contó todo lo que sucedió; nos dijo que revisó los videos de seguridad cuando lo llamaron y le contaron lo sucedido.
—Estaba en shock. Esa mujer llevaba días acechando a Iván en el estacionamiento de la empresa, ¡qué peligro!, y lo peor es que mi cuñado se prestó para eso, seguramente en complot con su abuelo.
—Logramos aclarar la situación y, gracias a Dios, nada de eso fue culpa mía, pero tendría que esperar la reacción de mi esposa. Aprovech