Los días han ido pasando y mi esposo poco a poco ha ido asimilando la traición de su familia, aunque no negaré que se hace más difícil cuando su abuelo no deja de aparecerse en el hospital todos los días y no sé si estoy pecando de ingenua o de tonta. Pero me parece que el señor tiene buenas intenciones, porque, aunque es retrógrado e irritante, está demostrando que está dispuesto a cambiar para acercarse a Iván y eso me alegra un poco porque es difícil que de la noche a la mañana él haya perdi