Desperté en el cuarto de recuperación y me sentía más descansada, también menos adolorida; es más… Podría asegurar que sería capaz de levantarme y caminar, pero eso no era permitido hasta que el médico lo indicara, así que me llevarían a la habitación… Cuando abrieron la habitación, todo estaba decorado con arreglos muy hermosos para ambos y eso me pareció un gran gesto de parte de Iván.
—Mi amor, ¿cómo te sientes? —Demasiado bien para ser verdad.
—Ja, ja, ja, tú eres increíble, amor, estoy muy