Luis y Sara regresaron al restaurante. Valentina miró a Sara.
—¿Despachaste a esa persona molesta?
Sara sonrió ligeramente.
—¡Sí!
Pero Nina era una persona extremadamente difícil de tratar, y seguramente volvería a molestarla más adelante.
Sin embargo, eso no era lo importante. Sara sabía mejor que nadie que lo crucial era quedar embarazada pronto.
Necesitaba tener una carta definitiva en sus manos.
Valentina sentía una afinidad especial con Sara, no solo porque ambas eran mujeres sumamente exit