—Papá, Nina ya está afuera esperando. Es una chica muy respetuosa y bien portada. Ella misma dijo que solo entra si el abuelo la invita, y que si no, se queda afuera y lo celebra desde allá de todas formas. ¡Seguro que te va a caer bien!
Katia soltó un resoplido. Para ella, Nina había heredado todo lo peor de Joana, esa amante de años —tenía el mismo talento para enredar a la gente.
Federico miró a Leandro con calma.
—Dile que se vaya.
Fue un no sin rodeos.
—¡Papá!
—Katia tuvo razón en algo: Sar