Capítulo 25 —Sí, Mateo. Te extraña.
Capítulo 25 —Sí, Mateo. Te extraña.
Narrador:
Dinorah se dejó caer en el sillón del dormitorio, agotada, con el cuerpo tenso y la mirada fija en un punto invisible. No había dormido bien en días, y tener a Mateo ahí, frente a ella, solo removía heridas que nunca habían cerrado del todo.
—Luego que supe la verdad sobre la muerte de mi esposo, de todas formas no pude dejar de culpar al Diablo —dijo sin rodeos, dejando que las palabras salieran con ese filo cansado de quien ya no busca comprensión