Capítulo 178 —Epílogo del Universo DIABLO
Alma Lucero Mattos Paz llegó al mundo una madrugada tranquila, en una habitación donde el miedo y la esperanza se respiraban al mismo tiempo. Lloró fuerte apenas la pusieron sobre el pecho de Valeria, como si reclamara en voz alta el lugar que venía a ocupar en esa familia hecha a base de sangre, fuego y decisiones difíciles. Luigi la miró y no entendió nada. No entendió cómo era posible que el corazón le doliera de tanto amor por un ser tan pequeño, tan frágil y, al mismo tiempo, tan suya. Porque lo fue desde el primer segundo. Suya. Sin matices. Sin asteriscos. Sin genética. Alma creció sabiendo que era hija de Luigi Mattos. Punto. Nunca hubo titubeos en la forma en que él la presentaba, en cómo la sostenía, en cómo la defendía. El secreto quedó guardado en un círculo muy pequeño: Luigi, Valeria, Mateo, Lorena, el Diablo y Aylin. Roman se lo contó a su esposa porque nunca le ocultó nada y porque sabía que, si había una persona en el mundo cap