Capítulo 150 —Decisión
Narrador:
Volvieron al hotel en silencio.
No era silencio incómodo. Era ese silencio que pesa. Ese que se mete en la piel y empieza a apretar desde adentro.
Dominic tiró la chaqueta sobre la silla, abrió otra cerveza y se desplomó en la cama.
—Bueno… —dijo, exhalando —Tenemos que hablar.
Román no respondió.
Se quedó de pie junto a la ventana, mirando hacia afuera. Las luces lejanas de la ciudad. La noche que parecía demasiado grande para dos chicos que todavía no deberían