Capítulo 144 —Qué haría el Diablo
Narrador:
El funeral fue breve. Demasiado breve para una vida entera.
El ataúd era simple, estatal, sin flores de lujo ni discursos largos. No hubo música. No hubo palabras bonitas. Solo una ceremonia correcta, fría, hecha para cumplir con un trámite más que para despedir a alguien.
Román estaba de pie, rígido, con las manos apretadas dentro de los bolsillos. Dominic a su lado, con la mirada clavada en el suelo. Nadie más.
Cuando terminó, el sacerdote murmuró un