Capítulo 108 —Videos
Narrador:
Y Valeria, sin pensarlo, sin querer, llevó la mano a su vientre. Fue un gesto mínimo. Una milésima de segundo. Pero cargado de significado. Y Alejandró bajó la vista a su mano y se detuvo.
Sin embargo, no lo notó. No lo captó. Ni podía imaginarlo.
Seguía hablando desde un dolor que no sabía que estaba tocando otro dolor distinto.
Valeria cerró los ojos un instante, tragando todo lo que no quería que escapara.
Luego volvió a mirarlo, con odio, con incredulidad, con